Mas si no te oyere, toma
Aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.
–(Mateo 18:16)
Usted ciertamente ha estado muchas veces en el
VALLE de la decisión, balanceándose precariamente entre la victoria y la derrota. Por un lado, está la palabra del mundo escrita por Satanás que le dice, "no vas a ser sanado"; por otro, la Palabra de Dios que le dice: "mi Palabra es sí, y amén" y "por cuya herida fuisteis sanados" (1 Pedro 2:14) ¿Quién será el que determine el resultado de todo? Usted será el testigo decisivo.